El Gobierno provincial apunta a sostener la construcción de viviendas mediante programas estatales, con el barrio “Procrear Tucumán” como estandarte. Pero más allá de los esfuerzos financieros y de las estrategias implementadas, el déficit habitacional estimado en la provincia multiplica de manera exponencial los proyectos en marcha.
Tras el recambio de 2023, la administración de Javier Milei dispuso una política de ajuste en materia de obras públicas, con la meta en alcanzar el déficit cero y ordenar los números de la macroeconomía. “No hay plata”, fue la frase que usó el líder libertario para graficar el escenario. Producto de ello, por ejemplo, se dio por finalizado el programa de créditos “Procrear”, creado durante el kirchnerismo, y se suspendieron inversiones en infraestructura en distritos de todo el país, entre ellos, Tucumán.
El año pasado, tras largas negociaciones con la Casa Rosada, el gobierno de Osvaldo Jaldo concretó la provincialización del hasta entonces barrio Procrear II, que contempla 3.000 viviendas, con locales comerciales, espacios recreativos y servicios públicos.
Procrear: el Gobierno confirmó que se hará cargo del proceso de adjudicación de viviendasEn esta primera etapa, ya bajo la órbita local, se llevan adelante 527 viviendas en el megaemprendimiento situado al sur de San Miguel de Tucumán, con un avance promedio estimado de hasta el 30%.
En paralelo, se ejecutan en distintos puntos de la provincia otros proyectos habitacionales cuya sumatoria, según datos aportados por el Ministerio de Obras Públicas que conduce Marcelo Nazur, supera las 1.800 viviendas en curso (incluyendo las del barrio Procrear).
El listado incluye 134 soluciones habitacionales en San Miguel de Tucumán y otras 587 en localidades del interior (182 en Bella Vista, 178 en Simoca, 82 en Río Seco y 76 en Los Villagra, entre otros). Y a esto se suman los 177 lotes con servicios que están en ejecución (64 en Aguilares y 113 en Arcadia), y 250 viviendas bajo el programa “Promat” (Provisión de Materiales). En total, la cifra alcanza los 1.855 inmuebles en desarrollo con financiamiento estatal, la mayoría de ellos con un alto porcentaje de avance, por lo que están previstas entregas parciales en muchos de estos casos.
“Contexto adverso”
El interventor del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), Hugo Cabral, destacó en una entrevista con “Conexión Play” (LG Play) que se logró cumplir con el pedido efectuado por Jaldo en su llegada a la repartición, hace un año. “Hemos conseguido reactivar el 100% de las obras del IPV que estaban paralizadas”, indicó. A lo largo de este tiempo, detalló, se pusieron en marcha 2.300 casas (unas 500 ya se finalizaron). “Todo esto, a pesar del contexto tan adverso para la obra pública”, aseveró el arquitecto.
Cabral puso énfasis en la fuerte apuesta del Gobierno provincial en el barrio Procrear, que en 2023 había quedado paralizado con un 10% de avance mientras formaba parte del fideicomiso dependiente de la Nación. En ese sentido, anticipó que algunos sectores de las 572 viviendas quedarán listos en octubre, mientras que para completar los restantes se deberá esperar a abril de 2027.
En cuanto al sistema de adjudicación, el interventor del IPV anunció a través de LA GACETA Play que se firmaron los instrumentos que asignan la responsabilidad sobre el programa “Procrear Tucumán”. “Nos vamos a encargar nosotros de formular la operatoria para adjudicar las 3.056 viviendas (que prevé el barrio), pero primeramente esas 572 (en ejecución)”, aseguró.
Cabral dijo que, junto al ministro Nazur y a su equipo, trabajan para presentar ante el gobernador cómo será el sistema, para luego difundir los requisitos a fin de que “todos aquellos que quieran postularse sepan dónde inscribirse y cómo hacerlo”. “Posteriormente, cuando se considere oportuno, se va a realizar el correspondiente sorteo público para la adjudicación de esas viviendas”, añadió el arquitecto.
Debido a que el proyecto respetó las pautas originales de calidad en materiales y detalles, lo más probable es que los interesados deban cumplir con algunos requisitos mínimos de ingresos. De todos modos, Cabral insistió con que todavía no están definidas esas cuestiones, y alertó a la ciudadanía para que no caiga en las redes de los denominados “falsos gestores”. “Las inscripciones (a los sorteos del IPV) son totalmente gratuitas”, recordó.
Más allá de las expectativas que genera este megaproyecto, Cabral no ocultó su preocupación por el déficit habitacional que arrastra la provincia. En ese sentido, tomando como parámetro el último censo, recordó que “el déficit cuantitativo en Tucumán es de 33.000 viviendas nuevas que hacen falta”. Además de ello, se debe considerar el déficit cualitativo, explicó, un ítem que alcanza a unas 175.000 familias que tienen hogar, pero necesitan una ampliaciones, refacciones, mejoras en los servicios o en la calidad ambiental, entre otros parámetros.
Al margen de los números del relevamiento nacional, Cabral indicó que el IPV tiene 63.000 inscriptos en sus registros. “El Censo no registra como déficit a la persona que alquila y vive en una vivienda adecuada”, explicó el arquitecto. Por todo ello, estimó que en Tucumán el déficit habitacional supera la necesidad de 50.000 viviendas nuevas.
En ese sentido, el funcionario advirtió que en el IPV están elaborando un plan estratégico, que estaría listo para mediados de año, que contemplará las distintas localidades. “Todas las situaciones de déficit se las tiene que contemplar, ponderar en función de la urgencia y asignar los recursos que haya disponible eh adecuadamente”, señaló.